domingo, 18 de noviembre de 2012

Arroz con leche. Cortesía de la Tía Juliana

La tía Juliana ha estado pachucha esta semana... quizá sea por eso que la he tenido en la cabeza casi todo el tiempo. A veces, estamos tan inmersos en nuestra rutina, que casi se nos olvida lo que tenemos a nuestro alrededor.
Y recordando, recordando, vino a mi mente una conversación que tuve con ella este verano. La verdad es que la tía siempre me ha mimado mucho, me llevó a la despensa y me dijo: "mira, he hecho arroz con leche, como sé que te gusta, llévate un par de vasos a tu casa" y eso hice... y desde luego que los disfruté.
Por eso, antes de volver de mis vacaciones, le pregunté la receta, esa receta que ha pasado de las manos de la abuela Josefa a las de ella.
Para ser sinceros, hace poco he practicado algo con los fogones y me he animado con este postre. La verdad, no ha salido como yo lo recuerdo, pero voy acercándome... aunque creo que hay que ser un poco "maestro repostero" para llegar al nivel de ellas.
En cualquier caso, ahí os lo dejo, por si sois más finos que yo en esto de la cocina...
Como ingredientes necesitamos:
1 vaso de arroz redondo.
2 vasos de agua.
6 cucharadas soperas de azúcar.
1 l de leche semientera.
Cáscara de una naranja.
Canela en rama (1 ud)
Canela molida.
Y su elaboración es la siguiente.
Hervimos el arroz junto con la rama de canela y la cáscara de la naranja. Normalmente, para la cocción de un vaso de arroz, necesitaremos dos vasos de agua. Aunque bien es cierto que dependiendo de la dureza del líquido elemento, el arroz nos irá pidiendo más o menos, de modo que debemos estar atentos e ir añadiendo agua en función del punto de cocción del arroz.
Una vez que el arroz esté al punto y haya absorbido todo el agua, añadimos la leche y comenzamos a remover. Debemos ir añadiendo leche en función de lo que el arroz vaya "asurándose", hasta que llegue un punto en que no absorba más y la leche que añadamos vaya espesando, es en ese momento, cuando debemos añadir el azúcar, de esta forma evitamos que se pegue el arroz a la olla.
Seguimos removiendo hasta que conseguimos una textura cremosa. Hay que conseguir que la leche supere la capa de arroz al menos un dedo puesto que cuando el postre repose, seguirá tomando algo más de leche y puede quedarse seco si no lo hacemos así.
Una vez finalizada la cocción, distribuimos en cuencos y le ponemos canela molida.
Espero que os guste y si os sale bien... ya sabéis ¡invitadme!
Ya me contaréis...